La clínica del estrés en Madrid incluye el tratamiento de los primeros síntomas del estrés como los más importantes del proceso de salud mental. El estrés es una reacción del organismo, en su primer momento, natural y propia de cualquier ser humano. Es una respuesta de adaptación a cualquier estímulo externo. Si supera los límites de tolerancia de la persona, el estrés se manifestará a través de síntomas físicos y psicológicos que pueden convertirse en serios trastornos emocionales o en enfermedades orgánicas crónicas.
El ajetreado nivel de vida de nuestro tiempo, afecta en forma cotidiana y silenciosa nuestras relaciones, nuestro trabajo, y nuestro propio equilibrio interior. Para enfrentar estas situaciones, nuestro cuerpo reacciona adoptando el estado de alerta, pelea o fuga. Los síntomas del estrés aparecerán según se den cualquiera de estas situaciones, ya que el organismo humano no puede relajar automáticamente los niveles de adrenalina activados ante el suceso, o hecho que provocó la tensión. Es por eso que los enojos duran un buen tiempo y permanecen activados aunque la situación de estrés haya pasado.
En general, la clínica del estrés, en Madrid, utiliza la denominación “sobredosis” de estrés para
Señalar el estado en el que el organismo manifiesta agotamiento, o descontrol en el manejo de la situacion. Los primeros síntomas del estrés suelen notarse en palpitaciones cardíacas, presión arterial elevada, incluso asociados a un fuerte dolor en el pecho, con falta de aire. En lo conductual, aparece impulsos incontrolables de gritar, conducta impulsiva y gran irritabilidad emocional . el paciente suele manifestar incapacidad para concentrarse, pensamiento flotante y desorientación en general. En el aspecto emocional, la clínica del estrés anota como sintomas importantes la sensación de fatiga y pérdida de las ganas de vivir o de ansiedad flotante, tensión emocional e hipervigilancia, y sobreexcitación. En cuanto a lo físico, los síntomas del estrés se expresan en fatiga excesiva, necesidad frecuente de orinar, cefalea migrañosa, falta o exceso de apetito, dolor en el cuello, o en la parte baja de la espalda y alteraciones frecuentes del peso corporal acompañadas de trastornos en la alimentación.
