¿Cómo solucionar problemas de pareja con madurez y comprensión?

Cómo resolver problemas de parejaLa relación de pareja evoluciona, cambia y madura, es decir, una relación afectiva pasa por diferentes etapas. Estas fases incluyen momentos agradables y positivos, pero por muy unida y armoniosa que sea, añade una fuerte carga emocional que en ocasiones producen conflictos en la pareja.

Cuando dos personas se unen y deciden seguir el camino de la vida juntos, añaden sus personalidades, creencias y experiencias previas a la ecuación. Hay muchos roles por decidir y es un esquema cambiante donde la pareja debe adaptarse a los nuevos escenarios de la vida que se vayan produciendo.

Diferentes fases de las relaciones de pareja

Se pueden enumerar diferentes fases de las relaciones de pareja, pero podemos señalar estas tres principales:

  1. El comienzo. El enamoramiento es la base de la gran mayoría de relaciones de pareja. En esta fase la atención está enfocado en los aspectos comunes y, por lo general, sin percibir apenas los aspectos que nos diferencian. En esta etapa evitamos los conflictos. El enamoramiento es una emoción y por tanto tiende a la habituación.
  2. La convivencia. Cuando una pareja decide vivir juntos, hay un montón de hábitos que antes no compartían y tareas domésticas que deben ser asignadas. Ahora cada persona empieza a mostrarse como es y el encuentro comienza a ser más real, y pueden aparecer diferencias en la forma de resolver los conflictos.
  3. Los hijos. Con la llegada de un bebé, se produce un nuevo cambio cualitativo por todos conocido. Se multiplican las tareas de manera exponencial y la pareja tiene que unificar criterios en base a la educación que pretenden otorgarle.

Hemos señalado estas tres etapas por las que muchas parejas pasaran, pero hay muchos otros cambios que se pueden producir en una relación de pareja, como los relacionados con los trabajos, (cambio de horarios, retribuciones, paro, cambio geográfico…), problemas de salud, adolescencia de los hijos, en la edad madura cuando los hijos se independizan, y un largo etc.

Cómo solucionar problemas de pareja

Independientemente del momento vital en el que se encuentre la pareja hay una serie de recomendaciones “universales” que nos van a ayudar en cualquier fase que nos encontremos.
Por tanto, veamos una seria de consejos para cuando se produzcan conflictos en la pareja:

  • Discutir, no pelear. Una de las primeras ideas es desmitificar el hecho de discutir. Mantener discusiones no es sinónimo de una mala relación per se. Pero si es muy importante el cómo discutimos y el evitar que deriven en peleas.
  • Comunicación. Una de las herramientas más potentes de las que dispone la pareja para superar sus diferencias siempre que se utilice de manera adecuada.
  • Hablar de los problemas. Si algo nos preocupa es bueno decírselo a nuestra pareja, pero eligiendo un buen momento en el que ambos estéis en una buena predisposición emocional. Lenguaje no ofensivo. Hay que tener cuidado, ya que las palabras que elijamos pueden abrir profundas heridas.
  • Escucha activa. Si nuestra pareja se siente escuchada y percibe que estamos haciendo esfuerzos por entenderla, ya habremos dado un gran paso hacia la solución del problema.
  • Centrarse en un único tema. Cuando se está discutiendo sobre un asunto debe ser conciso y objetivo, y no derivar hacia otros temas conflictivos y sacar otros “trapos sucios” del pasado para recriminar y aumentar la tensión.
  • Centrarse en la solución del conflicto. Ligado con el anterior, ser constructivos, evitando los reproches, y buscar los aportes necesarios para llegar a una solución satisfactoria y sobre todo conjunta.
  • Respeto. Evitar caer en la falta de respeto. Si se llega al insulto es señal inequívoca que la discusión no va a ser productiva, todo lo contrario.
  • Comunicación no verbal. El contacto físico es importante. El dar por ejemplo un abrazo a tu pareja de manera espontánea puede ser de gran ayuda y poner fin a unos días de tensiones y malhumores. De igual modo, con malas caras o gestos, podemos aumentar nuestro distanciamiento emocional.
  • Evitar arrastrar problemas exteriores a nuestra relación. Es muy común que un conflicto en el trabajo o con amigos, lo traigamos a nuestro hogar y lo hagamos extensible a nuestra relación. De hecho, en muchas ocasiones, se malinterpreta esa confianza y hace que descarguemos nuestra frustración en la pareja. Hay que intentar ser consciente de ello y construir muros, no traer lo malo del exterior a nuestra relación (P.ej. Justo antes de entrar al hogar, respiramos profundamente y dejamos fuera esos problemas que recogeremos y afrontaremos a la mañana siguiente en el lugar preciso).

En resumen, la discusión forma parte de la pareja y se debe trabajar como pareja también en ello. Incluso no siempre va a ser posible llegar a un acuerdo totalmente satisfactorio, pero de poco sirve en el largo plazo el imponerse al otro. En el peor de los casos se debe llegar a un acuerdo en el desacuerdo, y a unos mínimos de entendimiento.

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