¿Cuándo asistir a un tratamiento psicológico?

Como siempre la respuesta es sencilla.

Cuando sufro más de la cuenta sin motivos aparentes, cuando mi rendimiento personal desciende, si estoy más triste de lo habitual y por más tiempo, si tengo miedos o bloqueos que me limitan, si no estoy satisfecho con mis logros sociales o emocionales, si estoy muy nervioso y no puedo controlarlo, si estoy más preocupado de lo habitual, con demasiadas cosas en la cabeza que no logro quitarme, o si estoy estresado y este estado no desaparece en un plazo razonable de tiempo.

Si soy consciente de alguno de estos síntomas o alguien me los hace notar, es el momento de acudir a un tratamiento psicológico o psiquiátrico ya que cualquiera de estos síntomas es la antesala de varias psicopatologías y alguna de ellas pueden ser severas.

Asimismo deberíamos asistir a tratamiento si ya hemos pasado los síntomas anteriores y sufrimos de forma manifiesta ansiedad, depresión, obsesiones o alteraciones de la conducta en cualquiera de sus manifestaciones. La demora en tratar estos problemas se traduce en un sufrimiento innecesario.

Asimismo, si una persona sufre un proceso de deterioro mental y cognitivo fruto de la edad o cualquier otra causa, presenta un consumo excesivo de sustancias o sufre una enfermedad mental degenerativa, es responsabilidad de los familiares o personas más cercanas tomar la iniciativa y llevar al paciente a su centro de salud mental de referencia lo antes posible.