¿Cual es el tratamiento psicológico más efectivo para mí?

Cuando alguien acude a la consulta por primera vez o cuando alguien se pone en contacto con nosotros por primera vez la pregunta que nos formulan más frecuentemente es:

¿Hay tratamiento para mi problema?

Y la respuesta es muy sencilla: sí, lo hay.

Lo que sucede es que, en psicología, no hay tratamientos estándar. Los tratamientos hay que pensarlos, diseñarlos y administrarlos de acuerdo a la patología, a los rasgos de personalidad y a las circunstancias presentadas por cada paciente, además hay que ir adecuándolo y optimizándolo sobre la marcha, lo que  plantea a nuestros pacientes la siguiente pregunta: Si hay que diseñar el tratamiento sobre la marcha…

¿Cuál es el tratamiento más eficaz para mi problema?

Otra respuesta sencilla, el tratamiento más eficaz es

“El que funciona”

Hay personas que nos llaman preguntándonos si hacemos tal o cual sistema de terapia, porque han oído que funciona bien o simplemente porque están buscando una vía fácil o mágica para arreglar su problema. Desde aquí aprovechamos para decirles que no hay soluciones mágicas, que todo tratamiento debe ser muy pensado y adaptado específicamente a solucionar el problema que presenta el paciente.

Encontrar el tratamiento más eficaz y aplicarlo conlleva tiempo y esfuerzo, tanto del profesional como del paciente.

La experiencia nos ha demostrado que el mejor tratamiento es el que le funciona a cada paciente y nuestra responsabilidad es encontrarlo en cada caso.

En nuestro centro tenemos una metodología de trabajo que denominamos “creatividad terapéutica” lo que se podría traducir como una adaptabilidad centrada en buscar las técnicas, el método, la estrategia y la combinación terapéutica/medicación que realmente funciona en el cerebro del paciente y seguramente, sólo en él.

Este método nos ha demostrado, después de 30 años de ejercicio, que es muy eficaz.

Esa adaptación a las necesidades del paciente a su personalidad y a las características de su problema es la clave que permite que podamos encontrar el tratamiento más eficaz para cada persona y que nuestro porcentaje de éxitos sea prácticamente del 100%.