Psicología positiva: una nueva perspectiva en psicología

¿Qué es la psicología positiva?

La psicología positiva, una disciplina reciente, tiene como objetivo el desarrollo y el bienestar de las personas y de las organizaciones y no está directamente orientado en el alivio de malestares de la salud mental.

Martin Seligman, psicólogo, escritor americano, es, sin lugar a duda, el padre de la psicología positiva. Seligman dio el primer paso hacia este nuevo enfoque en la ciencia de la conducta y definió a la psicología positiva como el estudio científico enfocado en las fortalezas y virtudes del ser humano para potenciar el bienestar de las personas, mientras previene y reduce la incidencia de psicopatologías.

Antes que existieran estudios científicos aplicados a la psicología positiva, la psicología clínica ha estado centrada, sobre todo, en las emociones negativas, las debilidades humanas, patologías de la salud mental y ha desarrollado modelos de intervención eficaces para muchos de estos problemas psicológicos, aspecto que ha incidido en que la psicología sea identificada como psicopatología o psicoterapia (Strumpfer, 2004; Vera, 2006).

Al parecer, este enfoque patológico estuve influido por la Segunda Guerra Mundial, época donde la psicología se dedicó exclusivamente al tratamiento de los trastornos mentales y aliviar el sufrimiento humano (Seligman & Csikszentmihalyi, 2000). Sin embargo, antes de la Segunda Guerra Mundial, la psicología tenía como objetivo tratar trastornos mentales y mejorar el bienestar y la productividad de las personas, desarrollando su talento y su inteligencia.

“La vida inflinge los mismos contratiempos y tragedias en el optimista como en el pesimista, pero el optimista las resiste mejor”
-Martin Seligman-

¿Cuál es el objetivo de la psicología positiva?

A nivel clínico, uno de los objetivos de la psicología positiva es cambiar el marco de intervención hacia el desarrollo de estrategias terapéuticas que favorezcan la experiencia emocional positiva. Nos ayuda en fortalecer aquellos factores positivos que permiten a los individuos, organizaciones y comunidades prosperar en su calidad de vida y en prevenir las patologías que se derivan de condiciones de vida adversas y por la presencia de emociones negativas como la ansiedad, la depresión, el estrés y la ira, entre otros. (Seligman & Csikszentmihalyi, 2000).

Las personas que experimentan sentimientos positivos incrementan sus patrones para actuar en ciertas situaciones, mediante la optimización de los propios recursos personales a nivel físico, psicológico y social (Fredrickson, 2001).

Al contrario, las personas que experimentan emociones negativas suelen estrechar su repertorio conductual afectando a sus procesos de pensamiento y acción.

Acorde con lo anterior, las personas pesimistas presentan mayor deterioro en su estado de salud y bienestar, mientras que la orientación optimista se asocia con resistencia a la enfermedad y resultados más favorables en la evaluación de su salud (Peterson, Maier & Seligman, 1993).

Alguno de los retos en los próximos años será estudiar y entender cómo se adoptan esas fortalezas y virtudes en niños y jóvenes, siendo un elemento fundamental para la prevención de los trastornos de la salud mental.

Como plasmar verbalmente las emociones positivas en el tiempo

Psicología positivaSegún los estudios científicos de Seligman (2003), las emociones positivas pueden centrarse en el futuro, presente o pasado.

Con respecto a las emociones positivas en el futuro podemos pensar en el optimismo, la esperanza, la fe y la confianza. Cuando pensamos en las emociones positivas relacionadas con el presente son la alegría, la tranquilidad, el placer, el entusiasmo, la euforia y la más importante el llamado “el dejar fluir”, o experiencia óptima, que incluye felicidad, competencia percibida e interés esencial por la actividad realizada (Csikszentmihalyi, 1990). Las emociones positivas del pasado como la satisfacción, la realización personal, la complacencia, el orgullo y la serenidad. Estas tres apariencias emocionales son diferentes y no se hallan necesariamente relacionados (Seligman & Csikszentmihalyi, 2000).

Estrategias para potenciar las emociones positivas

Es importante poder nombrar a las emociones positivas y negativas para potenciarlas o afróntalas, y a veces es necesario aclarar o reconocer nuestros sentimientos y pensamientos para poder entender lo que nos ocurre o para descubrir nuestras habilidades y fortalezas para dar a nuestra vida una dimensión más positiva.

El prestar una adecuada atención a nuestras emociones, nos ayuda a gestionarlas para mejorar el bienestar y la calidad de vida de nosotros y los demás.

Por suerte se puede aprender a reconocer las emociones y es posible trabajar las emociones positivas desde diferentes puntos de vista como la fuerza del pensamiento, inteligencia y autocontrol emocional, etc.

Referencias Bibliográficas:

Seligman, Martin (2011) – La auténtica felicidad.
Thalmann, Yves Alexandre (2014) – Cuaderno de ejercicios de Psicología positiva.
Clifton, Donald (2005) – Esta lleno su cubo? Estrategias para potenciar sus emociones positivas.

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