Psicólogos especialistas en el tratamiento de la agorafobia

Tratamos la agorafobia en el Centro de Psicología y Psiquiatría Manuel Escudero Madrid

¿Cómo tratamos la agorafobia?

La agorafobia puede corregirse con éxito con ayuda profesional. La intervención terapéutica conjuga, normalmente, tratamientos específicos, en función del diagnóstico principal y en función de las características personales y circunstancias del paciente. El tratamiento con frecuencia combina la psicoterapia con medicina.

Normalmente, las primeras intervenciones van encaminadas a reducir los síntomas de ansiedad y la incapacitación que producen. A continuación se analizan y tratan los factores que originan y/o mantienen la ansiedad y otras alteraciones que puedan acompañarla.

La terapia para la agorafobia incluye aspectos relacionados con el autocontrol, para prevenir y dominar los síntomas, como los ataques de ansiedad y el miedo a los síntomas. Incluye también un trabajo personal dirigido a neutralizar el sentido del ridículo que suelen sentir las personas que sufren agorafobia. Asimismo se intenta incrementar la autoestima ya que, de un modo u otro, una autoestima baja influye en el mantenimiento de la patología.

¿Qué es agorafobia y cuáles son sus causas?

La agorafobia es el miedo y, como consecuencia, la evitación de estar en lugares o situaciones de los cuales pueda ser embarazoso o difícil salir o escapar, o situaciones en los que pueda no disponerse de ayuda en el caso de tener ansiedad, un ataque de pánico o síntomas similares.

Un ejemplo de algunas de estas situaciones incluye estar entre una multitud o en un transporte público (autobús, metro, tren, etc.). Este miedo provoca una conducta de evitación ante estas situaciones o soportar la situación con gran ansiedad.

En la práctica clínica, la agorafobia, con frecuencia, se presenta asociada a un trastorno de angustia con ataques de pánico. La diferencia entre agorafobia y una fobia específica es que la ansiedad agorafobia no se focaliza en una situación concreta, sino que gira en torno al miedo a padecer los síntomas temidos como mareos, vómitos, perder el control, en sitios concretos en los que se pueda ser el centro de atención.

Una persona con agorafobia siente un extraordinario miedo y, por tanto, evita quedarse tanto quedarse solo como hallarse en situaciones o en lugares públicos de los que puede ser difícil salir u obtener ayuda en caso de incapacitación súbita. En ocasiones hay un miedo adicional a montar el “numero” por miedo al ridículo o a lo que piensen los demás.

El cuerpo, de una persona que padece agorafobia, reacciona ante situaciones cotidianas como si fueran situaciones de peligro real.

Se desconoce la causa exacta de la agorafobia. Algunas veces ocurre cuando una persona ha tenido un ataque de pánico y comienza a tener miedo de encontrase en situaciones parecidas que podrían llevar a otro ataque.

Síntomas de la agorafobia

Durante un ataque es muy difícil mantener un patrón de pensamiento racional ya que el miedo que lo origina es puramente irracional.

Entre los síntomas fisiológicos más frecuentes se incluyen taquicardias, temblores y pérdida de sensibilidad en brazos y piernas, mareos y vértigos, hormigueos, sudoración, dificultades para respirar, vómitos.

Los síntomas psicológicos son del tipo “me voy a desmayar”, “me voy a marear “, son síntomas de “miedo al miedo”, que se refiere a la creencia de que estos síntomas físicos y psíquicos no podrán controlarse. Por ejemplo “me harán perder el control y montaré un número en cualquier sitio” o “me darán en un sitio en el que no me podrán atender”, pensamiento anticipatorio que produce mucha angustia y ansiedad, que cursa con todos sus síntomas.

El miedo no aparece sólo cuando una persona se enfrenta al estímulo que lo produce, sino que comienza en cuanto la sensación temida a la que ha de exponerse se acerca. El agorafóbico empezará a sentirse angustiado desde el momento en que comience a prepararse para salir de casa. Esta ansiedad anticipatoria, en muchos casos llega a ser más intensa que la experimentada en la propia situación.

Las personas que tienen miedo a los espacios abiertos o fobia a salir de casa, en general, reducen mucho su ansiedad al estar acompañados por alguien de confianza, o incluso al llevar un móvil.

Criterios para el diagnóstico de la agorafobia según el DSM-IV-TR (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría)
Aparición de ansiedad al encontrarse en un lugar o situación de donde salir puede resultar difícil o embarazoso.

Aparecer una crisis de angustia inesperada más o menos relacionada con una situación o lugar en el que nos encontremos.

Sentir síntomas similares a la angustia y pensar que o no se dispone de ayuda o se puede montar un espectáculo delante de los demás debido a un intenso sentido del ridículo que poseen algunas personas con agorafobia.

Los temores agorafóbicos suelen estar relacionados con un conjunto de situaciones características, entre las que se incluyen estar solo fuera de casa; pasear por la calle; mezclarse con la gente o hacer cola; pasar por un puente o un túnel o viajar en autobús, tren o automóvil.

Nota: Hay que considerar el diagnóstico de una fobia como específica, si el comportamiento de evitación se limita a una, pocas o muchas situaciones y en función de la intensidad de la respuesta de ansiedad que se produce o se puede diagnosticar como fobia social en lugar de agorafobia si tan sólo se relaciona con acontecimientos de carácter social.

Estas situaciones se resisten a costa de un malestar o ansiedad significativos por temor a que aparezca una crisis de angustia o síntomas similares a la angustia, o se hace indispensable la presencia de un conocido para soportarlas.

Esta ansiedad o comportamiento de evitación no puede explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental como fobia social (p. ej., evitación a situaciones sociales por miedo a ruborizarse), fobia específica (p. ej., evitación limitada a situaciones aisladas como entrar solo en un ascensor), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., ideas obsesivas de contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., evitación de estímulos relacionados con una situación altamente estresante o traumática) o trastorno de ansiedad por separación (p. ej., estar lejos de casa o de los seres queridos).

Cómo superar la agorafobia: tratamiento

El éxito del tratamiento generalmente depende, en parte, de la gravedad de la agorafobia. El objetivo del tratamiento para superar la agorafobia es ayudar a dominar y eliminar sus desagradables síntomas.

La terapia conductual-cognitiva ayuda a modificar los pensamientos que causan la agorafobia, así como el miedo a los síntomas y el miedo al ridículo que contribuyen a su mantenimiento.
La psicoterapia involucra:

  • Comprensión y control da la ansiedad y el miedo.
  • Aprendizaje de técnicas relajación para manejar situaciones de estrés.
  • Enfrentamiento de forma paulatinamente a la situación que nos produce la agorafobia en la vida real.

Posibles complicaciones asociados con la agorafobia son:

  • Incapacidad de desempeñarse de forma sana en el trabajo o en situaciones sociales.
  • Consumo de alcohol o otras drogas para conseguir alivio emocional.
  • Depresión, aislamiento, …

En nuestro centro recibirás atención personalizada y tratamientos a tu medida para superar tus problemas de agorafobia. Contacta con nosotros. Llámanos estaremos encantados de conocerte.

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