Psicólogos especialistas en el tratamiento de la esquizofrenia

Tratamos los problemas de esquizofrenia en el Centro de Psicología y Psiquiatría Manuel Escudero Madrid

¿Cómo tratamos los problemas de esquizofrenia?

En nuestro Centro de Psiquiatría y Psicología en Madrid ofrecemos hace más de 30 años atención psicológica integral y multidisciplinar para tratar problemas de salud mental como la esquizofrenia. En nuestro centro tendrás a tu disposición a todos los especialistas de salud mental que necesites, trabajando en conjunto para ti, ofreciendo intervenciones terapéuticas bien planteadas y bien pensadas, para tratar pacientes con esquizofrenia.

El abordaje terapéutico de la esquizofrenia siempre es integral. Es decir, se realiza de manera global, combinando diferentes tipos de tratamientos: el médico, en el cual la medicación es esencial, y las terapias psicosociales.

Como el equipo de especialistas en nuestro Centro de Psiquiatras y Psicólogos en Madrid está en comunicación constante, se pasa ágilmente de una especialidad a otra en cuanto la persona o el tratamiento lo requiera. Este trabajo en equipo ha demostrado ser muy eficaz.

Antes de confirmar el diagnóstico, el psiquiatra suele haber descartado muchas otras enfermedades mentales.  El tratamiento de la esquizofrenia en el paciente está supervisado siempre por un psiquiatra especialista en el trastorno.

La medicación en el tratamiento de esquizofrenia es esencial para controlar y aliviar muchos de sus síntomas y reducir el riesgo de nuevos brotes.

Existen diferentes tipos de terapias psicosociales y la elección de una u otra dependerá tanto de la persona afectada (según sus características, necesidades y preferencias) como de los recursos existentes en un momento dado.

Las intervenciones también van dirigidas a la familia o a las personas con vínculos significativos con los afectados de esquizofrenia, para ayudarles a entender el trastorno esquizofrénico y el efecto que pueda tener en algunas de sus conductas.

Posteriormente, en la fase estable o de mantenimiento, el objetivo es avanzar en la mejoría de la calidad de vida de la persona afectada y su familia, promoviendo estrategias de control del trastorno para evitar recaídas.

La remisión y estabilización del trastorno permite, en general, a los pacientes desarrollar una vida autónoma pudiendo asumir ciertas responsabilidades familiares y laborales.

En la mayoría de los casos, las personas tienen que luchar con ellos a lo largo de toda la vida. No obstante, muchas personas con esquizofrenia pueden llevar una vida integrada socialmente y autónoma con el tratamiento médico adecuado.

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica que se encuentra dentro del grupo de los llamados trastornos psicóticos. Está caracterizada por alteraciones en la percepción o la expresión de la realidad. Es un trastorno mental grave, crónico e incapacitante.

Las personas afectadas por la esquizofrenia pueden presentar una grave distorsión en el pensamiento, la percepción y las emociones.

La esquizofrenia causa una alteración sostenida de varios aspectos del funcionamiento psíquico del individuo. Fundamentalmente afecta a la conciencia de la realidad y conlleva una desorganización neuropsicológica más o menos compleja, especialmente de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y dirigidas a metas y, además, una disfunción social.

Las personas que padecen esquizofrenia manifiestan pérdida de contacto con la realidad y experimentan alucinaciones. Se trata de un fenómeno en el que las personas escuchan y/o sienten cosas que los otros no escuchan ni sienten. Por ejemplo, las personas con esquizofrenia escuchan voces que otros no escuchan o piensan que los demás pueden leer su mente, controlar sus pensamientos o confabular para hacerles daño. También manifiestan otros síntomas, como delirios, en los que se tienen ideas extrañas que no se ajustan a la realidad o al consenso social. Además, sus emociones se ven afectadas con pérdida de hábitos e interés, aislamiento social, depresión y/o irritabilidad.

Las personas que sufren este trastorno suelen tener dificultades para conservar un trabajo o cuidar de sí mismas, lo que las hace depender siempre de los demás.

¿Quién padece esquizofrenia?

Cualquier persona puede padecer esquizofrenia, y se da de manera similar en hombres y mujeres.

El inicio del trastorno se puede producir durante la adolescencia –incluso en la infancia- aunque lo más común es que se manifieste al principio de la edad adulta. En los hombres parece que empieza a una edad más precoz.

Esquizofrenia: síntomas y causas

¿Qué provoca esquizofrenia?

No se conoce la causa exacta que provoca la esquizofrenia. Según los estudios realizados sobre el trastorno, tiene que ver con una combinación de factores genéticos y ambientales que crean un estado de vulnerabilidad en la persona y una predisposición a desarrollar el trastorno si se dan circunstancias facilitadoras para ello.

Síntomas del trastorno de esquizofrenia

No hay ningún síntoma que, por sí mismo, sea característico de la esquizofrenia, ni todas las personas afectadas muestran todos y cada uno de los síntomas descritos.

Antes de una crisis de esquizofrenia, las personas afectadas experimentan habitualmente cambios peculiares en el comportamiento, en la percepción y en el estado de ánimo.

Los síntomas pueden variar mucho entre personas, pero pueden identificarse porque se producen cambios significativos en el comportamiento habitual de la persona.

Algunos de los síntomas son:

  • Cambios en la actividad habitual (trabajo, escuela…), en los hábitos diarios (higiene personal, alteraciones en la alimentación, etc.) o en el ritmo de sueño.
  • Aislamiento social, actitudes suspicaces o reticentes.
  • Creencias no usuales y/o obsesiones.
  • Percepción irreal (alucinaciones).

Estos cambios antes de una crisis se llaman pródromos y alertan que alguna cosa no va bien.

Es importante recalcar que la presencia de pródromos no implica necesariamente que una persona está desarrollando esquizofrenia o que vaya a tener una recaída.

Las personas que padecen un trastorno esquizofrénico presentan diferentes tipos de síntomas, no obstante, ninguno es específico de la esquizofrenia.

Clasificamos síntomas de la esquizofrenia en tres categorías: positivos, negativos y de desorganización.

  • Los síntomas positivos añaden algo a la vida de las personas, como son las alucinaciones y los delirios.
  • Los síntomas negativos son aquellos que se producen por defecto, como la pérdida de hábitos e intereses, apatía, tendencia al aislamiento, dificultad de atención.
  • Los síntomas de la desorganización son aquellos que afectan al pensamiento, que puede estar alterado (conducta y/o habla desorganizada, falta de atención).

Estos síntomas pueden comportar diversos grados de discapacidad, ya que en ocasiones afectan las posibilidades de la persona para llevar una vida autónoma.

Psicopatología de la Esquizofrenia definida por el DSM-IV-TR (Criterios Diagnósticos de los Trastornos Mentales)

Algunos de los síntomas característicos de la esquizofrenia:

  1. Ideas delirantes.
  2. Alucinaciones.
  3. Lenguaje desorganizado (por ejemplo, descarrilamiento frecuente o incoherencia).
  4. Comportamiento catatónico o gravemente desorganizado.
  5. Síntomas negativos, por ejemplo, apatía o tendencia al aislamiento.
  6. La actividad social y laboral suelen ser claramente por debajo del nivel previo al trastorno.
  7. El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (por ejemplo: una droga de abuso, un medicamento) o de una enfermedad médica.
Contacta con nosotros

Campos obligatorios*