Psicólogos especialistas en el tratamiento del trauma psicológico

Tratamos el trauma psicológico en el Centro de Psicología y Psiquiatría Manuel Escudero en Madrid y Online

¿Qué es el trauma psicológico?

Tratamiento del trauma psicológicoUn trauma psicológico se puede definir como el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante que es inevitable, y que sobrepasa los mecanismos de afrontamiento de la persona.

Cuando las personas se sienten sobrepasadas por las emociones provocadas en una situación crítica, los recuerdos de la situación no pueden transformarse ni archivarse como experiencias sanas o datos neutros. Estos recuerdos quedan grabados en el cerebro produciendo sintomas de ansiedad o malestar que se alargan en el tiempo (la persona no puede ni parar, ni controlar estas síntomas), produciendo una herida emocional que se denomina “Trauma psicológico”.

La intensidad emocional producida en la situación crítica, produce un miedo fóbico al recuerdo de la situación, u otras patologías limitantes o dolorosas que impide la asimilación sana del acontecimiento traumático.

Nota: El trauma no encaja en los diagnósticos de Trastorno de estrés postraumático, ni en el de trastorno por estrés agudo que se caracteriza por una sintomatología intensa que puede durar entre tres días hasta un máximo de un mes.

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¿Cómo se forma un trauma?

Un trauma psicológico se produce cuando la persona se enfrenta a una situación de amenaza y de tensión psicológica o vital, de la que no puede escapar y para la que sus recursos psicológicos de afrontamiento habituales no son eficaces; es decir, no puede enfrentarse a ella de manera eficaz, ni puede huir, ni puede procesarla y asimilarla de forma sana y adaptativa.

Un aspecto importante, es que los efectos psicológicos del trauma producen cambios en la respuesta biológica del organismo, produciendo alteraciones profundas en los mecanismos hormonales y en los procesos de memoria.

Durante la experiencia traumática hay una desregulación bioquímica que provoca una alteración importante en el proceso de memorización y recuerdo del acontecimiento.

Explicado de forma muy simple, durante la situación critica, la amígdala, que es una estructura subcortical del cerebro, que esta situada en la parte interna del lóbulo temporal medial y que forma parte del sistema límbico, permanece activada mientras interpretamos la situación como de gran peligro y es una respuesta normal y adaptativa del cerebro.

Se convierte en patológica cuando la amígdala, debido a una hiperestimulación, permanece activa incluso cuando ya ha terminado la situacion critica.

Esta hiperactivación inhibe la actividad del hipocampo, que es una estructura que, entre otras cosas, está implicada en el procesamiento de las experiencias y en la memorización de la secuencia temporal de las mismas.

Al anular el hipocampo y sin la intervención de este, las vivencias no pueden ser convertidas por nuestro cerebro en experiencias que tienen un final y son memorizadas sin una ubicación exacta en la línea temporal de nuestra vida.

De esta manera, el hecho traumático interrumpe la línea histórica normal de la vida de la víctima, produciendo profundas alteraciones a nivel biológico, emocional, cognitivo y relacional.

Memoria y Trauma

Los recuerdos traumáticos se organizan fragmentándose en el cerebro, y quedan como

  • percepciones visuales,
  • somáticas,
  • olores,
  • sonidos o
  • conductas,

aparentemente inconexas y que se apartan del procesamiento consciente, pero que provocan una fuerte alteración emocional cuando algo activa el recuerdo del fragmento asociado al acontecimiento traumático.

Por ejemplo, algún estimulo del ambiente, como un sonido, un olor o un color, nos provoque una respuesta de ansiedad o de alerta que genere un gran malestar o una fuerte alteración emocional.

Síntomas que indican que puede haber un trauma

Esto quiere decir que se tiende a recordar este acontecimiento traumático y sus consecuencias emocionales como si estuviera sucediendo constantemente.

Entre otros síntomas, la víctima de una situación crítica puede,

  • sufrir una reexperimentación frecuente del hecho traumático, como flashbacks, pesadillas, etc.,
  • presentar respuestas de evitación de los estímulos o situaciones asociados al trauma,
  • presentar durante mucho tiempo síntomas de bloqueo psíquico y emocional, como sentimientos de desapego, anhedonia, amnesia total o parcial del hecho traumático, etc.,
  • presentar síntomas de hiperactivación (hipervigilancia, dificultades para dormir, respuesta de sobresalto, irritabilidad, etc.)

Como ejemplo de esto, pensemos en una situación normal de la vida actual cómo ir al trabajo. Si en algún momento hemos sufrido una situación crítica en nuestro entorno laboral (por ejemplo acoso laboral, una situación de descredito injusto, accidente laboral etc.) puede que en la actualidad, cada vez que acudimos al trabajo, pensemos de forma racional que ya no existe la situación crítica y no hay ningún peligro, pero algo dentro de nosotros está permanentemente alerta ante algo que pueda ocurrir que implique, de nuevo, riesgo o dolor psicológico o simplemente puede pasar.

El problema del trauma es que el procesamiento inconsciente asociado a la experiencia traumática está siempre activo e influenciando o interfiriendo en nuestra experiencia de vida actual.

Estos síntomas, muchas veces son de aparición tardía, hasta años después de ocurrido el hecho traumático.

Si la persona acude a un tratamiento, y si el profesional no es un especialista cualificado en traumas, corre el riesgo de ser diagnosticado erróneamente de depresión o de padecer trastornos psicóticos, entre otros.

Tipos de traumas

Existen muchos tipos de traumas y cada uno de ellos puede presentar una intensidad diferente.

Hay algunos traumas que no interfieren demasiado ni en nuestra calidad de vida, ni en nuestra actividad cotidiana. Pero hay otros que por su intensidad nos limitan y pueden hacer que no seamos capaces de realizar ciertos trabajos, puede que nos dificulten el relacionarnos con determinadas personas o simplemente impiden que tengamos una vida personal satisfactoria.

Abordaje terapéutico del trauma

El Trauma no es solamente un hecho individual, afecta a todo el entorno de la víctima; la familia, los compañeros de trabajo, la escuela, etc.

Es más, no sólo quien sufre el hecho traumático sufre los síntomas, sino también las personas más allegadas pueden sufrir las consecuencias del trauma, por lo que se denominan víctimas secundarias, que sufren lo que se llama traumatización vicaria, un fenómeno que se podría explicar como un trauma por contagio.

Por lo tanto, el abordaje psicoterapéutico del Trauma exige tener en cuanta todo el entorno de la víctima.

En casos más graves se puede generar un trastorno por estrés postraumático cuyas consecuencias pueden alargarse durante muchos años y a veces tienen tratamientos de pronóstico reservado.

Intervenciones y tratar el trauma psicológico

Normalmente y a diferencia del trastorno por estrés postraumático y del trastorno por estrés agudo, las personas suelen hacer frente a los traumas y los resuelven satisfactoriamente con sus propios recursos o por sí solos con el paso del tiempo.

Pero en alguna ocasión, debido a la intensidad del acontecimiento traumático, su duración en el tiempo o la falta de recursos psicológicos de afrontamiento de la persona, el trauma se desarrolla y se convierte en patológico, produciendo una sintomatología que puede ser psicológicamente incapacitante o dolorosa y que puede interferir en el desempeño normal de las actividades diarias de la persona que lo sufre.

En este caso es imprescindible realizar un tratamiento específico con un especialista con experiencia en el tratamiento de los traumas y sus repercusiones psicológicas y sociales.

Tratamientos trauma psicológico

Hay varios enfoques de intervención para el trauma.

En primer lugar, hay tendencias teóricas que sugieren que el abordaje del trauma patológico ha de enfocarse a nivel de procesamiento de los registros de las capas subcorticales por medio de metodologías denominadas “bottom-up”, es decir,  procesamiento de “abajo-arriba” o ascendente, como el mindfulness.

Por medio del entrenamiento “bottom-up” vamos llevando al paciente del funcionamiento impulsivo al funcionamiento reflexivo.

Otras tendencias que sugieren que el trauma debe trabajarse a nivel de procesamiento de orden superior o cortical con modelos de regulación “top-down” o de “arriba hacia abajo”, como la terapia cognitiva.

Por medio de del entrenamiento “top-down” se consigue mantener voluntariamente el nivel de activación emocional dentro de límites adaptativos, frenando la hiperestimulación de la amígdala y permitiendo, de esta forma, que el hipocampo pueda realizar sus funciones de integración de la informacion y establecimiento de secuencia temporal de las experiencias, limitando, de esta forma, el acceso a la sobre-estimulación de recuerdos demasiado dolorosos.

En otros tratamientos se pone el énfasis en fomentar la consciencia del cuerpo, entrenando al paciente en técnicas de autocontrol que le permitan manejar la hiperestimulación, el nivel de ansiedad y los síntomas físicos.

Es necesario, asimismo, desarrollar habilidades de autocuidado como la higiene y la actividad física, y el establecimiento de hábitos saludables como sueño, comida, descanso, etc.

En otras metodologías se entrena al paciente a reconocer, recanalizar y eliminar la ira que, en ocasiones, aparece en traumas severos, modificando su dialogo interno utilizando métodos como las autoinstrucciones de Meichenbaun. (Psicólogo canadiense-estadounidense)

Terapia de aceptación y compromiso

En algunos casos se está aplicando la Terapia de aceptación y compromiso, el núcleo del tratamiento del trauma desde esta terapia es una exposición flexible guiada por los propios valores del paciente

Esta metodología parte de la base que la causa más probable de que se mantengan los traumas es la evitación del dolor que producen. De esta forma, la terapia de aceptación y compromiso propone un entrenamiento que implica una nueva filosofía de encarar la vida, en la que se trata de reducir la ansiedad producida por el trauma por medio de poder elegir otra conducta que sea coherente con los propios valores de la persona, y de esta forma afrontar las situaciones amenazantes con menos sufrimiento.

Supone que el paciente afronte el trauma cuando tenga una razón que lo justifique. Así, en algunos casos, se acepta el sufrimiento de la terapia porque hay un buen motivo para ello.

Se convierte en un sufrimiento que tiene un sentido por el paciente, y por lo tanto lo acepta. La exposición planteada así es mucho menos dura y el paciente está motivado para realizarla.

Personalmente, la metodología que a mi más me gusta, es entrenar al paciente para que desarrolle un patrón de pensamiento sano, y una capacidad de afrontamiento de situaciones y del dolor psicológico resiliente.

Consejos de ayuda

Algunas recomendaciones qué pueden ayudar de eliminar los traumas, reducir sus síntomas o afrontar situaciones traumáticas con mayor resiliencia son:

  • Pasar más tiempo con otras personas. El enfrentar una situacion dolorosa del pasado es más fácil cuando la gente se ayuda mutuamente.
  • Si te ayuda, habla acerca de cómo te sientes y que te pasa sin juzgarlo, ni interpretarlo y mantente dispuesto a escuchar a otros que necesitan hablar de cómo se sienten.
  • Recupera tus rutinas diarias. Hábitos conocidos pueden ser muy confortantes.
  • Toma tiempo para afligirse y llorar si lo necesitas. Para sentirte bien debes dejar que tus sentimientos afloren, en vez de oprimirlos o esconderlos.
  • Pon en práctica y entrena diariamente alguna estrategia para el control de la activación como ejercicio físico, técnicas de autocontrol emocional o mindfulness. El ejercicio físico te ayudará a librarte de la tensión física y a dormir mejor.
  • Pide apoyo y ayuda a tu familia, amigos, Iglesia o cualquier recurso comunitario. Forma parte o intégrate en grupos de apoyo.
  • Fíjate objetivos pequeños y realistas para afrontar problemas. Toma una cosa a la vez en vez de tratar de hacer todo en un momento.
  • Come bien y toma tiempo para caminar, estirarte, ejercitarte y relajarte aunque sea por unos minutos cada vez.
  • Asegúrate de dormir lo suficiente y descansar. Necesitarás dormir más de lo común cuando estés muy estresado.
  • Haz algo que te haga sentir bien como bañarte con agua tibia, caminar, sentarte al sol o acariciar tu mascota.
  • Organiza tus tareas diarias dándoles un sentido positivo.
  • Distráete haciendo actividades que te agraden
  • No recurras ni al alcohol ni las drogas para reducir el malestar
  • Habla con tu médico o psicólogo franca y directamente acerca de las opciones de tratamiento.
  • Divide las tareas grandes en tareas pequeñas, establece prioridades y haz lo que puedas cuando puedas. Pero haz, no te quedes quieto.
  • Informa a los demás acerca de las cosas que pueden desencadenarte síntomas.
  • Ten en cuenta que tus síntomas mejorarán gradualmente, no de inmediato.
  • Identifica y busca situaciones, lugares y personas que te traigan consuelo.

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No dudes en acudir a un profesional especializado que haga un diagnostico acertado, notificando si la psicopatología que se presenta de forma manifiesta fobia social, distimia o agorafobia o el posible trauma subyacente. Hay que saber identificar muy bien que es lo que hay que tratar.

Aquellas personas que padezcan un trauma psicológico qué les resulte limitante en su vida, que se pongan en manos de un especialista en Psicotraumatología que les ayude a superar y eliminar el trauma y sus secuelas psicológicas y sociales.

Según nuestra experiencia clínica, los tratamientos psicológicos funcionan, hará que superes el trauma y todos sus síntomas.

Es importante que seas consciente de que puedes mejorar con un tratamiento, a pesar de que tome algún tiempo. Recomendamos que no te desanimes, continua, y sé persistente en el tratamiento y, al final, el trauma remite y recuperaras la salud psicológica y tendrás una mejor calidad de vida.

El Centro Manuel Escudero (en Madrid, Arguelles) tiene un equipo multidisciplinar de psicólogos clínicos y psiquiatras que trata traumas psicológicos. En nuestro Centro recibirás atención personalizada y un tratamiento a medida para superar el hecho traumatico y la ansiedad que fomenta. 

Nuestro equipo de psicologos, psiquiatras y psicoterapeutas ofrece consultas y tratamientos presenciales en Madrid (Argüelles) y Online (estés donde estés)

Lo más importante, en un tratamiento, sea online o presencial, será siempre la experiencia, el conocimiento y la profesionalidad del especialista que te atiende, así como la calidad y la validez científica de las técnicas terapéuticas aplicadas.

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