Resiliencia: significado y hábitos de las personas resilientes

El significado de “resiliencia” en la psicología

La resiliencia en la psicología es la variación individual en la manera en la que las personas responden a los riesgos a lo largo del tiempo. El término “Resiliencia” fue adoptado por las ciencias sociales para caracterizar a aquellos sujetos que, a pesar de nacer y vivir en condiciones de alto riesgo, tienen la capacidad de adaptarse de forma positiva y flexible a situaciones adversas, y desarrollarse psicológicamente sanos y socialmente exitosos.

La palabra “resiliencia” alude al campo de la física. Allí el significado de resiliencia esta asociado a la capacidad de los materiales a volver a su forma original, cuando han sido forzados a cambiar o deformarse. Mientras en la psicología el significado de la resiliencia señala la capacidad para enfrentar situaciones críticas, sobreponerse y salir fortalecido, en vez de debilitado.

Arrojamos una piedra al agua. Observamos el impacto sobre el agua, originando ondas circulares. En unos segundos, el agua vuelve a estar en calma. El impacto es absorbido y el agua vuelve a su estado original. Las cosas pasan, reaccionamos ante ellas, y después todo vuelve a la normalidad.

“En pleno invierno he experimentado que dentro de mi existe un invencible verano.”

– Albert Camus –

¿Cómo es una persona resiliente?

Una persona resiliente se orienta rápidamente en la nueva realidad y se adapta sin pasar por angustia. Las personas “resilientes” reaccionan con positividad y tienen un afán de superación al enfrentarse a nuevos retos y oportunidades, son seres comprometidos consigo mismo, que se permiten el “control” de las circunstancias y sobre todo están abiertos para el cambio.

Tres características que poseen las personas resilientes:

  1. Saben aceptar la realidad tal y como es.
  2. Tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido.
  3. Tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Ser resiliente no significa que no seamos capaces de sentir estrés, presión o no tener conflictos. Significa ser capaz de afrontarnos a variables en nuestra vida con éxito, a medida que vayan surgiendo, aplicando mecanismos mentales adecuados sin que nos abrumen.

El estilo de pensamiento de una persona “resiliente” se caracteriza por:

  • Ser realista y flexible.
  • Comete menos errores de pensamiento (como la exageración o sacar conclusiones precipitadamente, sin evidencias que las corroboren).
  • Interpreta la realidad de un modo más exacto que las personas menos resilientes.

Nota: Las percepciones y los pensamientos influyen en el modo como la gente afronta el estrés y la adversidad.

resiliencia en niñosResiliencia en niños

En los años 70 se han realizado varios estudios observando algunos niños criados en familias con padres alcohólicos, quienes, pese a esto, se recuperaban y lograban una calidad de vida aceptable.

Nota: La resiliencia se puede aprender y desarrollar, a los niños pequeños debemos de enseñar a ser resilientes para que sean personas fuertes y responsables con una inteligencia emocional sana.

¿Cómo desarrollar una personalidad más resiliente?

  • En primer lugar, está el “auto-descubrimiento”, vamos conociendo nuestras virtudes y fortalezas y reconocemos nuestras debilidades. Al conocer mejor nuestro Ser, fomentamos nuestros talentos y logramos expresarlos. Además es importante perdonarnos los errores y empezar a verlos como aprendizajes.
  • Aumentar la capacidad de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.
  • Mejorar la capacidad de controlar las emociones, sobre todo ante la adversidad y poder permanecer centrados en situaciones de crisis.
  • Saber controlar los impulsos y la conducta en situaciones de alta presión.
  • Tener un optimismo realista. Es decir, pensar que las cosas pueden ir bien, tener una visión positiva del futuro y pensar que se puede controlar el curso de la vida, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.
  • Considerarse competente y confiar en las propias capacidades.
  • Ser empáticos, es decir, tener una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.
  • Ser capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en la vida. Fijar metas posibles de alcanzar.
  • Tener una alta adaptabilidad al cambio.

Nota: La clave de la resiliencia tiene que ver con el tipo de creencias que manifiesta la persona. Las creencias que poseen pueden ser “poderosas” o “limitantes”. Las creencias poderosas suelen actuar impulsando a alcanzar un objetivo, mientras las creencias limitantes actúan como normas que nos impiden lograr lo que en realidad es posible.

¿Qué habilidades caracterizan a una persona resiliente?

Los factores que tiene desarrolladas una personalidad resistente frente acontecimientos traumáticos son:

  1. Introspección: examinarse y dar respuestas honestas.
  2. Independencia: poner distancia física y emocional con respecto a los problemas sin caer en el aislamiento.
  3. Interacción: capacidad de relacionarse con otras personas.
  4. Iniciativa y disposición: capacidad para hacerse cargo de los problemas y ejercer control sobre ellos.
  5. Creatividad: capacidad para crear orden y conseguir objetivos a partir del caos y desorden. Transformar los problemas en desafíos.
  6. Sentido del humor y actitud positiva.
  7. Valores morales.
  8. Autocontrol emocional.

Rasgos positivos de personas más resilientes:

  • Tienen una mejor autoimagen
  • Se critican menos a sí mismas
  • Son más optimistas
  • Afrontan los retos
  • Son más sanas físicamente
  • Tienen más éxito en el trabajo o estudios
  • Están más satisfechas con sus relaciones
  • Están menos predispuestas a la depresión
Comentarios
  • Valentina
    Responder

    Un artículo muy completo y preciso, me gustó mucho.

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