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Centro de psicología y psiquiatría Manuel Escudero

En el Centro Manuel Escudero podrás encontrar todos los servicios relacionados con el tratamiento ambulatorio de los problemas psicológicos y psiquiátricos.Tienes a tu disposición terapias individuales o de grupo, consultas de psiquiatría, revisión y gestión de medicación o terapia y consultas por internet.

Contamos con profesionales y especialistas altamente cualificados que realizan terapias específicas, como terapia de pareja, terapia de adolescentes y familia, terapias y tratamientos específicos para la ansiedad, estrés, distimia y problemas fóbico-obsesivos en general, como fobia social y agorafobia, terapia infantil, terapias de grupo, etc.

¿En qué consiste un entrenamiento de Psico-estrategia?

La Psico-estrategia es una habilidad fundamental en todas las áreas de la vida, ya sea en el entorno social, en el familiar o en el laboral, está compuesta por varias capacidades y aptitudes que, normalmente, es necesario entrenar y desarrollar:

  • En primer lugar, es preciso desarrollar la capacidad mental de establecer de forma ágil y concisa objetivos claros, específicos, relevantes, oportunos, alcanzables y coherentes con nuestra personalidad y nuestras posibilidades.
  • En segundo lugar es necesario desarrollar un pensamiento estratégico, que es la capacidad de desarrollar planes generales dirigidos a lograr un determinado fin, es decir, la estrategia es el plan general que se establece en un momento determinado para conseguir un objetivo.

    Cuando dirigimos este pensamiento estratégico a planificar estrategias de vida, que requieren el conocimiento y la gestión de emociones y conductas humanas, tanto propias como de los demás, lo denominamos Psico-estrategia que, como ya hemos apuntado anteriormente, es definida como la capacidad de comprensión, predicción, planificación y gestión de las conductas humanas en todo tipo de circunstancias.

    La Psico-estrategia permite elaborar planes generales que posibilitan conseguir objetivos vitales, personales, laborales, emocionales, psicológicos, de relaciones interpersonales o de salud, en un momento y en unas circunstancias determinadas.

  • En tercer lugar hay que entrenar la capacidad y aptitudes necesarias para dimensionar, es decir, conocer y comprender nuestro entorno de forma realista, objetiva y adaptativa. Asimismo hay que tener conocimientos técnicos y concretos de psicopatología, teoría de la personalidad y conducta humana que nos permitan conocer de la forma más precisa posible nuestra personalidad, nuestras reacciones y las de los demás, así como nuestras capacidades y limitaciones personales. De esta forma seremos capaces de establecer racional y objetivamente, sin ser interferidos por bloqueos emocionales, psicopatologías personales o falta de formación, estrategias de vida, es decir planes generales que nos posibiliten conseguir nuestros objetivos vitales, personales, laborales, emocionales, psicológicos, de salud o de relaciones interpersonales, en un momento y entorno determinado.
    Es un entrenamiento en percepción y sensibilización a variables psicológicas que existen en nuestro entorno, pero que normalmente pasan desapercibidas para una persona no entrenada.
  • En cuarto lugar se trabajan la teoría y los conceptos relacionados con la personalidad. Es muy importante tener un amplio conocimiento de los diferentes rasgos de la personalidad, de la psicopatología y de comportamiento humano en general. Estos conocimientos nos permitirán ser capaces de elegir objetivos coherentes con nuestra personalidad y nuestras capacidades, así como encontrar las acciones tácticas más eficaces, tanto para la gestión de muestras conductas como la comprensión predicción y gestión de la de los demás.
  • En quinto lugar tenemos que cultivar la capacidad, actitudes y creatividad necesarias para encontrar y aplicar las tácticas, es decir, las acciones puntuales y concretas coherentes con la estrategia elegida, que sean más eficaces para cumplir con la estrategia elegida y alcanzar los objetivos establecidos
  • Y por último tenemos que incrementar la aptitud de generar actitudes facilitadoras que nos posibiliten movernos y compatibilizar, física y mentalmente, con el objetivo elegido. Es decir, se trabajan las actitudes personales que potencian la adquisición del pensamiento estratégico (por ejemplo, la disposición al cambio) y que facilitan la implementación de las acciones tácticas.

    Estas actitudes tienen la función de aumentar la capacidad y disposición para el reconocimiento, aceptación, eliminación, cambio o control de todas aquellas patologías, rasgos y circunstancias personales que puedan bloquear o distorsionar el desarrollo o la aplicación del pensamiento Psico-estratégico y, asimismo, tienen la función de facilitar las conductas necesarias para su ejecución y la adaptación al objetivo elegido.

Para terminar, se hacen casos prácticos de planificaciones estratégicas para el afrontamiento de situaciones reales. Es decir se entrena a la persona para aplicar el pensamiento estratégico a situaciones reales de su vida.

Texto inscrito en el registro de la propiedad intelectual de la Comunidad de Madrid, España, con título Psicoestrategia/Psicoestratega, volumen 1 y volumen 2, con ref. de documento 09/041337.8/15 y nº de expediente 09-RTPI-03554.6/2015 de fecha 12 de Mayo de 2015. Autor Manuel Antonio Escudero Daina.