La ansiedad es uno de los problemas psicológicos más extendidos en nuestros días.

Observamos que los ansiolíticos están entre los fármacos más consumidos del mundo, las consultas a los médicos o a los psicólogos por motivos relacionados con la ansiedad van en aumento y las bajas laborales producidas por la ansiedad o sus diversas manifestaciones son muy numerosas. El numero de terapias alternativas para combatir la ansiedad, los nervios o el malestar se incrementa día a día.

Todos hablamos, en algún momento dado de la ansiedad, de sus efectos sobre la salud, de sus tratamientos o de los fármacos que la combaten.

Pero ¿Que es la ansiedad? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Cuál es su tratamiento? ¿Cuál es su origen?

Con frecuencia, cuando acude una persona a nuestro centro por primera vez y le preguntamos porque viene a consulta, nos responde “sufro ansiedad”.

Al preguntar “¿Qué le pasa exactamente?”, en general, no saben que responder, ni cómo explicar lo que le pasa.

Algunas personas dicen que sienten síntomas que son desagradables, otras que son nervios, otras sienten mariposas en el estomago y otras que tienen un malestar interior que no saben definir, ni saben explicar.

Entonces ¿Que es la ansiedad? Un término que empleamos con regularidad, pero del que mucha gente desconoce su significado.

Fisiológicamente la ansiedad es la activación de la rama simpática del sistema nervioso autónomo (SNA), esta activación provoca una serie de cambios fisiológicos que están destinados de preparar al cuerpo para un mayor rendimiento físico o intelectual. Es una respuesta normal del organismo y no hay nada en ella que nos tenga que hacer tenerla miedo. Es algo que nos sucede al día docenas de veces y casi no nos damos cuenta.

La respuesta normal es que el SNA active y desactive esta rama de forma periódica, es decir la activa en un momento que necesitamos mayor rendimiento (lo que se llama ansiedad facilitadora) y la desconecta cuando ya no lo necesitamos.

El problema se presenta cuando esta activación de la rama simpática del SNA se mantiene durante más tiempo del que debería estar activado y por alguna razón no se desactiva, manteniendo unos síntomas físicos, que son normales cuando se mantienen poco tiempo, pero que se tornan muy desagradables cuando están presentes durante mucho tiempo o tienen una intensidad elevada.

Algunos síntomas físicos que produce la ansiedad son:

  • Agitación
  • Palpitaciones
  • Nauseas
  • Vértigos
  • Mareos
  • Inestabilidad
  • Malestar
  • Sudoración
  • Temblores
  • Parestesias

Pero también llevan asociados unos síntomas psicológicos, como por ejemplo:

  • Inseguridad
  • Miedos
  • Fobias
  • Sensación de Despersonalización
  • Sensación de irrealidad
  • Conductas o hábitos nerviosos
  • Falta de concentración
  • Dificultades para memorizar
  • Impaciencia e
  • Impulsividad