Los tratamientos pueden tener diversos enfoques, pueden consistir en el entrenamiento de autoafirmación, habilidades sociales y asertividad, o pueden ir dirigidos a incrementar la flexibilidad social modificando los pensamientos rígidos y autoexigentes.

Asimismo ha presentado buenos resultados la modificación de creencias junto con técnicas de relajación, entrenamientos en asertividad y habilidades sociales así como aprender a identificar y manejar las ideas irracionales asociadas a las relaciones sociales.

Los entrenamientos en habilidades sociales y asertividad ayudan a la persona a aumentar su competencia ante las situaciones sociales y conseguir aquellos objetivos que a causa de la timidez pueden resultar difíciles de alcanzar.

Es importante tener en cuenta que las habilidades sociales, como cualquier otra habilidad humana, se pueden aprender y mejorar y son una herramienta fundamental para la superación de la timidez.