Psicólogo especialistas en Indecisión

¿Cómo tratamos la indecisión en el Centro de Psicología y Psiquiatría Manuel Escudero?

Nuestros psicólogos tratan la indecisión a través de una terapia personalizada. Nuestros especialistas entrenan a los pacientes a mejorar su seguridad personal, a dar valor a sus elecciones, sus preferencias y sus sentimientos. Les ayudan a establecer criterios personales y objetivos vitales, sin dejarse llevar por las dudas y sin intentar complacer a los demás.

¿En qué consiste la indecisión?

La indecisión es la falta de determinación ante una situación, vivida como conflictiva, que nos impide tomar una decisión. Se puede formular como la dificultad para tomar decisiones de forma afirmativa, segura y tranquila. Puede ser un rasgo de la personalidad en sí mismo, o puede ir asociado a algunos tipos de psicopatología, como los trastornos obsesivos.

¿Cuándo se convierte la indecisión en un problema?

Es un problema cuando la indecisión adquiere el carácter de síntoma. Es decir, cuando la más mínima cosa o la más pequeña elección que tenga que tomar la persona se convierte en un obstáculo incapacitante. Por ejemplo, si situaciones tan sencillas como qué ropa ponerse, qué plato pedir en un restaurante, qué película ir a ver, etc. provocan bloqueos y ansiedad, estamos ante una indecisión patológica.

Pero hay un fenómeno llamativo que padecen algunos de los indecisos más graves. Estos llegan a tener la sensación de que todo lo que llega a sus sentidos ha sido percibido por otro. Cuando estos indecisos graves dicen algo, tienen la idea de no ser ellos mismos quienes lo han pensado, sino que otro lo dijo antes. Sin darse cuenta, el indeciso grave establece con algún otro una especie de dependencia ilusoria.

Síntomas de indecisión

La indecisión es la dificultad o incapacidad para optar entre dos o más alternativas que generalmente tienen relevancia para la funcionalidad de una persona.

Detrás de la indecisión hay una pérdida en la confianza básica que nos induce a cuestionar permanentemente la solidez y fundamentación de nuestras decisiones. Se asocia al sentimiento de inseguridad, a una excesiva autoexigencia y a la falta de claridad en el planteamiento de las situaciones.

Aparece una precaución excesiva, una costumbre de mirar el lado negativo de toda circunstancia, y se tiende a pensar y hablar del posible fracaso en lugar de concentrarse en los medios de alcanzar el éxito.

Tienen una respuesta constante de dilación en la realización de tareas, es decir, dejar pasar mucho tiempo buscando excusas para no realizar el trabajo.

Unas pautas sencillas para enfrentarse a la indecisión:

1. Define tu decisión. Tómate unos minutos para escribir la decisión que estás a punto de tomar. Escribir tus pensamientos en papel puede permitirte ver las cosas desde un punto de vista diferente. Un problema bien definido es una situación medianamente solucionada.
2. Identifica tu objetivo real. Siempre que nos enfrentamos a una decisión, existe un interés sobre algo que queremos obtener. Por ejemplo, si queremos cambiar de trabajo, tu objetivo real podría ser mejorar tus condiciones laborales. Hazte la pregunta: ¿Qué es lo que realmente quiero obtener cuando tome esta decisión?
3. Identifica cada una de tus opciones y escríbelas.
4. Realiza un análisis de los pros y los contras. Para cada opción, haz una lista de tantos pros y contras como sea posible.
5. Pide ayuda a la persona que consideres más adecuada. ¿Conoces a alguien que haya pasado por la situación que vives en este momento?
6. Reflexiona y medita tu decisión. Es una gran herramienta que permite eliminar el estrés que conlleva la toma de una decisión difícil. Medita en un lugar tranquilo donde no puedas ser interrumpido, cierra tus ojos y enfócate en tu respiración. Mientras más relajado te encuentres, mejor. Imagínate lo que estás a punto de decidir e intenta pensar con la cabeza fría acerca de ello.
7. Selecciona la opción más realista. Escoge la opción que tiene la mejor oportunidad de atraer a tu vida tu objetivo real.
8. Toma una decisión de acción y ejecútala. Especifica para tu decisión una fecha real e identifica cuál será tu primera acción a realizar.

Otras recomendaciones que te pueden servir para evitar problemas de indecisión son:

  • No temas decir sí o no. Actúa de acuerdo con lo que piensas y sientes. Esto te llevará a incrementar tu autoestima.
  • No te dejes llevar por las dudas, no les hagas caso.
  • Actúa de acuerdo a lo que realmente piensas y sientes. Si no quieres hacer algo, ¡no lo hagas! NADIE te obliga a hacerlo.
  • Sé firme y coherente con tus pensamientos. Si sabes que alguna acción te va a perjudicar, que no está de acuerdo con tus valores, o te puede dañar, ¡no lo hagas! Tampoco tomes decisiones por impulso o por el calor de la situación. Actuar así conduce a cometer muchos errores y al fracaso en muchos aspectos de la vida, y esto es peor que la indecisión.
  • Conócete a ti mismo, investiga bien en tu propio interior, determina qué quieres.

El Centro de Psicología y Psiquiatría Manuel Escudero de Madrid recomienda:

La indecisión requiere tratamiento cuando la persona se siente seriamente abrumada por la más mínima elección que tiene que hacer, en muchas ocasiones por el temor obsesivo a equivocarse.

Para cualquier ayuda o información sobre la indecisión ponte en contacto con nosotros. En nuestro centro recibirás información y en caso que lo necesites una atención personalizada para superar la indecisión y todas las psicopatologías que la subyacen.

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