¿Cuáles son los síntomas de la ansiedad nerviosa?

Todo el mundo siente, de vez en cuando, ansiedad (o lo que comúnmente se llaman nervios internos); por ejemplo al hablar en público o antes de una entrevista de trabajo. No obstante, para algunas personas, la ansiedad es tan frecuente o tan intensa, que se convierte en un problema en la vida diaria.

Síntomas de la ansiedad nerviosaLos síntomas de la ansiedad se manifiestan, generalmente, como una sensación de inquietud o una sensación “mariposas en el estomago”, pero cuando esta sensación incrementa su intensidad y duración, produce en la persona un desagradable malestar.

Cuando la alteración emocional producida por la ansiedad es continua e intensa, comienzan a aparecer síntomas como problemas en la alimentación, déficit de sueño, dificultades para tener un buen descanso, inquietud constante, dificultades para mantener una conversación o una relación sin alterarse, etc. es decir, la ansiedad constante afecta al organismo y a nuestra vida cotidiana.

En la persona que padece síntomas de ansiedad nerviosa la aparición de los síntomas provoca un círculo vicioso casi imposible de manejar, e impiden a la persona desenvolverse con normalidad en la vida cotidiana.
A los síntomas de ansiedad se le pueden sumar ataques de pánico que, en caso que ocurran, afectan notablemente a la calidad de vida de la persona.
En la mayoría de los casos, si una persona tiene un trastorno de ansiedad, sus síntomas suelen persistir durante más de seis meses.

¿Cómo podemos saber si la ansiedad es adaptativa o ha dado el paso a ser un trastorno?

 

12 Señales que indican que puedes tener Ansiedad Nerviosa desadaptativa

Al experimentar algunos de los siguientes síntomas en una base regular, será mejor de ponerse en manos de un médico:

  1. Preocupación excesiva: es decir, preocuparse demasiado por las cosas cotidianas, tener pensamientos persistentes que nos invaden, nos producen alteración y nos es difícil quitarlos de la cabeza. Estos pensamientos interfieren con la vida diaria y se acompañan de síntomas perceptibles, como el cansancio o la fatiga.
  2. Problemas de sueño: Dificultad para conciliar el sueño, despertarse con la mente a toda velocidad y no ser capaz de pararla o por el contrario padecer un exceso de sueño. Estos síntomas se asocian con una amplia gama de patologías, el trastorno de ansiedad entre ellos.
  3. Miedos irracionales: Se puede sentir una ansiedad desadaptativa ante situaciones específicas que no deberían ocasionar ninguna alteración emocional, como ver o imaginar algunos animales, encontrarse en una multitud, estar dentro de un túnel, un ascensor, etc. Si esta ansiedad se convierte en un miedo perturbador y desproporcionado, habremos desarrollado fobia que nos puede producir bloqueos en la vida diaria y un gran malestar.
  4. Tensión muscular: Apretar la mandíbula, tensar los músculos de todo el cuerpo,… las personas que viven mucho tiempo con ansiedad, pueden desarrollar estas tensiones musculares, que pueden ser inconscientes, aunque en general, la ansiedad origina actitudes inquietas e irritables.
  5. Indigestión crónica: La ansiedad nerviosa se puede somatizar, manifestándose a través de síntomas físicos como problemas digestivos, dolores de estómago, calambres, hinchazón, gases, estreñimiento o diarrea. El intestino es muy sensible a la ansiedad y al estrés.
  6. Miedo escénico: Mucha gente se pone incomoda al ser el centro de atención, pero si la ansiedad es demasiado fuerte o se sufre un miedo paralizante o se pasa mucho tiempo anticipando este tipo de situaciones, se puede tener un trastorno de fobia social.
  7. Fobia social: La persona percibe desagradables síntomas de ansiedad en situaciones normales de la vida cotidianas como tener una conversación con alguien. A menudo experimentan rubor, temblor, náuseas, sudoración y dificultad para hablar que hacen que las situaciones sociales, normales en la vida, sean tan desagradables que o las afrontan con gran malestar o simplemente las evitan.
  8. Ataques de pánico: Es una desagradable sensación de alteración intensa y un miedo muy intenso a los síntomas, que viene acompañado por síntomas físicos como problemas respiratorios, palpitaciones , hormigueo en las manos, sudor, mareo, dolor en el pecho, dolor de estómago y sensación de calor o frío.
  9. Escenas retrospectivas (flashback), Anclajes o traumas: Consiste en revivir de forma recurrente una situación violenta, perturbadora o traumática. Es una característica del trastorno de estrés postraumático que comparte algunas características con el trastorno de ansiedad.
  10. Perfeccionismo: La mentalidad meticulosa y obsesiva va de la mano con los trastornos de ansiedad. Si te estás juzgando constantemente a ti mismo o no cumples con tus perspectivas puedes aumentar la alteración y la ansiedad.
  11. Comportamientos compulsivos: Un pensamiento obsesivo y comportamiento compulsivo terminan siendo un trastorno. Cuando tenemos la necesidad de hacer ciertos rituales, que comienzan a controlar nuestra vida, por ejemplo tener que lavarnos las manos continuamente, tener que tener todo en un orden prefijado, produce una sensación de agobio constante y puede producir un intenso malestar psicológico y ataques de pánico.
  12. Dudar: Es una de los orígenes y características más comunes de la ansiedad nerviosa. La duda obsesiva es, en muchas ocasiones, la base de la ansiedad.

Los trastornos de ansiedad son comunes en personas de todas las edades. Pueden variar su severidad de leve a incapacitante. Afortunadamente, se puede recurrir a la ayuda profesional para que, aquellos que sufran trastornos de ansiedad, puedan llevar una vida sana y feliz.

Según la gravedad presentada y el origen de la patología, la ansiedad nerviosa puede controlarse con tratamientos farmacológicos, psicoterapéuticos o con un tratamiento mixto.

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